Se trata de la Beca Space Camp NASA, que del 21 al 26 de agosto próximos recibirá a 25 estudiantes de todo el mundo para probar una ‘silla’ de baja gravedad o caminar debajo del agua, con condiciones parecidas a las que se sienten al hacerlo en el espacio.

«Cuando me inscribí, pensé que era muy difícil de ganar, casi imposible. Pero también pensé que fracasar era no intentarlo, y que el ‘no’ ya lo tenía, entonces, iba por el sí», dijo a Télam Guillermina, quien piensa que «la enseñanza que deja es que, si querés, con voluntad podés».

La joven desarrolló el desafío en verano, cuando tuvo que enviar tres cartas de recomendación de sus docentes, y algunos trabajos.

«Tenía que escribir todo en inglés; mandé mi boletín para acreditar la ‘excelencia académica’ que me pedían», relató.

También desarrolló un trabajo usando método científico, tuvo que argumentar por qué se consideraba merecedora de la beca, y cómo se estaba preparando para ir a ¡Marte!.

«Hice un poema a Marte («Yo sé que arruinamos nuestro planeta/ pero a tí no te arruinaremos, Marte querido) e hice un collage de mi persona con partes compuestas por distintas cosas con significado», agregó Guillermina.

«Soy curiosa, y seguí adelante porque si no arriesgaba, no lograba nada», concluyó.

«Nuestra alumna de 4to año 5ta división ha participado durante el ciclo lectivo 2015-2016 y ha sido seleccionada ,junto a otros 25 estudiantes de todo el mundo, en la Beca Space Camp NASA.

¡Felicitaciones Guillermina Grun!», dice la portada del Colegio  Carlos Pellegrini, dependiente de la Universidad de Buenos Aires.

Las profesoras de química, Ethel Parietti de Angelini, y física, Nancy Guarnera, fueron quienes entrenaron a Guillermina y la acompañaron en el proceso para alcanzar semejante logro, con la recomendación del profesor Pablo Castillo.

El orgullo demostrado por las autoridades del ‘Pelle’ es similar al expresado por Alejandra Mizrahi, directora de la escuela en la que Guillermina cursó la primaria, el establecimiento Beth de Palermo.

«La trayectoria escolar de una alumna argentina que fue brillante en el nivel primario y continúa su nivel medio en una escuela universitaria, comenzó a forjarse en una institución bilingüe desde la salita de 18 meses, con inglés de título oficial, que hizo que terminara séptimo hablando como un nativo», contó respecto a la ventaja que supuso ese saber para aplicar a la beca.

«Nos da orgullo que haya tenido ese nivel de inglés para poder enfrentar el desafío, más allá de todo lo que pasó con ella en el ‘Pelle'», celebró Mizrahi.